Espinoza menciona "A este personaje se le compactan con el diablo para que el danzante tenga expresiones súper humanas durante el desplazamiento de las comunidades, es tradición de tres noches y tres vísperas de San Juan o de San Pedro tienen que permanecer en la paccha de una quebrada, (quebrada) donde que la persona a quien se va a vestir de diablo huma debe quedarse y bañarse a las 12:00 de la noche las tres noches seguidas, para poder recargarse de energías, además no provocar fuego y debe de llevar su cigarrillo con candela en un tronco de chaguarquero, donde que se conserve la lumbre para que pueda encender el cigarrillo, no debe encender fuego debe manejar el acial con la mano izquierda" .
Cuentan también que la persona que se va a vestir de Aya huma debe pedir permiso a la mascara como señal de respeto.
Este personaje no puede entrar a misa y peor hincarse ante alguien o algo, por el simple echo de ser un personaje superior el cual representa poder.
